Ficha: Edificio Centenario

  • Nombre de la obra: Edificio Centenario
  • Nombre original:
  • Nombre actual:

Identificación del bien:

  • País: Uruguay
  • Ciudad: Montevideo
  • Barrio: Ciudad Vieja
  • Dirección: 25 de Mayo 555 esquina Ituzaingó
  • Autor: Arqs. Octavio de los Campos, Milton Puente e Hipólito Tournier
  • Año: 1929
  • Año de proyecto: 1929
  • Programa: Edificio de oficinas
  • Status de protección: Monumento histórico nacional desde 1989

Itinerario:

Descripción del bien:

  • Uso
    Original: PB locales comerciales, oficinas en plantas altas
    Actual: PB locales comerciales, oficinas en plantas altas
  • Estado de conservación: Regular, con un insuficiente mantenimiento de sus fachadas y espacios comunes. Se observan fisuras y un deterioro en las aberturas de las plantas superiores.
  • Alteraciones: Sustitución del cerramiento de la escalera vidriada anexa a la torre por un opaco. Instalaciones de aparatos de aire acondicionado en las fachadas
  • Intervenciones de conservación: No se detectan

Características principales del bien:

Tempranamente, a finales de la década de los 20, un joven estudio profesional proyecta un edificio de oficinas en la Ciudad Vieja de Montevideo de gran originalidad, referido claramente a las tendencias arquitectónicas modernas.

En esta realización se sintetizan gran parte de los principios de la arquitectura moderna en el país. Por un lado un manejo audaz de la expresión arquitectónica, un lenguaje que nos refiere a las arquitecturas que por esos años se verificaban en Holanda y Alemania. Afiliación inmediata a la renovación expresiva que se complementa, por otro lado, con un estudiado análisis de la inserción urbana. En este caso, como en otros numerosos ejemplos, renovación expresiva y funcional no significó indiferencia a los valores de la ciudad tradicional.

La torre de 10 niveles y su singularidad, caracteriza a la obra, con su marcado ángulo agudo, con su estudiado estriado superior y con una escalera vidriada adosada (hoy modificada). Pero a su vez puede interpretarse como una revaloración de la esquina propia de la realidad urbana del centro y que se manifiesta claramente, con otro tipo de resolución, en las restantes intersecciones de la arteria donde se inserta.

La planta simple, de concentración de circulaciones y doble crujía de oficinas, ubica sorpresivamente los servicios higiénicos apareados al exterior. Este recurso, si se quiere menor, le permite al edificio un juego volumétrico interesante, subdiviéndolo en un ritmo que nos acerca a la realidad catastral de la ciudad vieja montevideana. Un predio de una escala diferente por su amplitud de dimensiones en su frente sobre Ituzaingó, se divide en dimensiones asimilables a los anchos de los predios tradicionales del centro histórico.

Esta desagregación volumétrica le confiere al edificio un carácter particular, con un austero manejo de las superficies y con recursos expresivos adoptados acotadamente en emplazamientos estratégicos, vinculados a las corrientes expresionistas europeas.

Se puede leer esta obra como un conjunto armónico, con un basamento que ordena el edificio y que lo vincula con el nivel peatonal de la ciudad y al mismo tiempo interpretar como una estudiada integración de componentes, donde cada uno cumple su rol (funcional, expresivo de relacionamiento urbano) pero sin caer en analogías maquinistas ni en mímesis contextualistas.

Por el momento de su ideación, su estudiada inserción urbana, su volumetría general y su resolución expresiva, el edificio Centenario es un emblema de la arquitectura moderna montevideana y es un obligado referente cuando se estudia estas posturas en el campo latinoamericano.

Evaluación Urbanística:

El Edificio Centenario constituye uno de los más importantes ejemplos de la arquitectura moderna en la región. Por los años en que fue concebido y construido, por su resolución de la volumetría general y de sus detalles y por su resolución formal se erige en un ejemplo relevante. En esta obra se destaca una actitud propia de los arquitectos uruguayos de la época, de proponer una arquitectura totalmente renovadora pero al mismo tiempo atender las características de la ciudad existente. La idea era no plantear alternativas indiferentes a un espacio público caracterizado sino por el contrario proyectar componentes que enriquecieran dicho ámbito. Por lo tanto, en la resolución de la esquina, en la subdivisión de los distintos volúmenes de la obra, existe un manifiesto interés de relacionarse con la lógica de la ciudad y la arquitectura preexistente. Si bien no presenta avances técnicos relevantes y por su programa tampoco tiene una significación social trascendente, por su inserción urbana y su cuidada resolución formal se convierte en un hito de referencia obligada en la arquitectura moderna en Uruguay.

Referencias bibliográficas y documentales:

Arana, M.; Garabelli, L.. Arquitectura renovadora en Montevideo, 1915 – 1940. Montevideo: Fondo de Cultura Universitaria, 1991. ARTUCIO, Leopoldo: Montevideo y la arquitectura moderna. Montevideo: Ed. Nuestra Tierra Nº 5, 1971. Guía arquitectónica y urbanística de Montevideo. Junta de Andalucía, Intendencia Municipal de Montevideo, Agencia Española de Cooperación Internacional, Montevideo, 1992; 2ª edición Dos Puntos, Montevideo, 1996. 3º edición Intendencia Municipal de Montevideo, 2008. Revista Arquitectura. Sociedad de Arquitectos del Uruguay, Montevideo.

Documentación gráfica:

  • Planos:
  • Fotos externas: